El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha confirmado este martes que se han terminado ya las reparaciones del oleoducto Druzhba, por lo que podrá reanudar su funcionamiento para que llegue petróleo ruso a Hungría. Esto provocaría que el Gobierno todavía de Viktor Orbán levante su veto al préstamo de 90.000 millones de la UE a Kiev, algo que está previsto que pase en la reunión de embajadores de los 27 de este miércoles en Bruselas. Así lo espera también, dijo, la Alta Representante, Kaja Kallas. La idea de Orbán de esperar a la solución energética era compartida por el que será su sustituto en el poder, Peter Magyar.
«Según lo acordado en la comunicación con la Unión Europea, Ucrania ha completado los trabajos de reparación en el tramo del oleoducto Druzhba que fue dañado por un ataque ruso. El oleoducto puede reanudar su funcionamiento. Aunque nadie puede garantizar actualmente que Rusia no repita ataques contra la infraestructura del oleoducto, nuestros especialistas han asegurado las condiciones básicas para restaurar el funcionamiento del sistema de oleoductos y el equipo», resumió el presidente ucraniano, en un movimiento supervisado por Bruselas y que ha confirmado también el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.
El paso fue dañado por un ataque ruso y su bloqueo supuso el veto de Budapest a una cantidad de dinero sin precedentes para los próximos dos años. Ucrania, de hecho, esperaba la primera entrega de ese dinero en el mes de marzo, pero los sucesivos ‘noes’ de Orbán han ido retrasando la decisión final. «Conectamos esto con el desbloqueo del paquete de apoyo europeo para Ucrania, que ya había sido aprobado por el Consejo Europeo», recalcó Zelenski, que espera que también este paso se tenga en cuenta en lo referente a la adhesión de Ucrania a la UE.
«Debemos continuar con la presión sistemática de sanciones contra Rusia por esta guerra y trabajar en la diversificación adicional de los suministros energéticos a Europa. Europa debe ser independiente de aquellos que buscan destruirla o debilitarla», recalcó el líder ucraniano, que quiso posicionar a su país como un socio fiable en el marco europeo y un garante de la seguridad energética del continente.
De toda esa ayuda, dos tercios tendrán que ir destinados a material militar, con preferencia para la producción europea frente a la estadounidense. El tercio restante tiene que ver directamente con apoyo financiero, tal como explicó en su momento la Comisión Europea.
«En el contexto de la crisis provocada por la guerra en Irán, es importante implementar plenamente los acuerdos sobre el suministro a Ucrania de los volúmenes necesarios de combustible. Los volúmenes para abril y mayo están asegurados», terminó diciendo Zelenski en su mensaje en una manera también de reclamar reciprocidad por parte de sus aliados.